Norman Finkelstein, sí o sí

“Solo varios años después, tras leer a Noam Chomsky, entendí que era posible unir rigor académico con indignación moral mordaz; que el argumento inteligente no tenía por qué ser intelectualizante”.  (Norman Finkelstein) 

Pues hoy introduzco unas tiras de cómic de Carlos Latuff, cuya existencia conocí  hace tiempo por la web de Norman Finkelstein, http://www.normanfinkelstein.com. Un radical, Latuff, y otro, Filkestein, como yo; pero yo no en su extremo intelectual, que yo no soy intelectual, sino puro animal. Me parece que soy una moralista animal como la parroquia del Opus que tengo enfrente, pero en otro estilito…

Finkelstein, querido, tienes razón, la política corrección a la mierda. Incluso la de atribuir toda la razón a la razón. Qué coño.

Primero, porque la política corrección no existe. Segundo, gracias a dios que no existe. Tercero, antes se llamaba humor negro y hoy incorrección política a tantas cosas…Cuarto, lo políticamente correcto es innecesario y hasta hortera. Quinto, lo políticamente correcto es un punto final por todo el morro.

No os creáis que no he recibido recriminaciones por hablar del burundango como hablé…pero si es culpable, como lo tengo cerca, voy a por él. Me llevará veinte años, le tendré que pegar ya con el bastón o el taca-taca, andador, burrito o como le llaméis…pero lo mato. Por autoría y por docencia. Por enseñar a otros. Aún va a resultar que voy a pinchar yo con uno que me venga de turista enseñándome un mapa para que le oriente…y por sociable voy a esnifar una escopolamina y perder la voluntad que no tengo! Ay, mamaíña! A lo mejor me conviene patrullar menos por el centro en algún tiempo para olvidar cómo meter las narices en todo. A estas alturas ya estaré señalizada como friki por la poli, los soplones, los delincuentes y por otros-as frikis como yo, que patrullan, fotografía, apuntan, recogen. ¿Necesitaré unas vacaciones?

Pero volviendo a la política corrección, a las broncas morales, las crispaciones intelectuales, las belicosidades militares y civiles, personales y estatales:

Finkelnstein es un intelectual y un no-intelectual estadounidense, experto en ciencia política y autor de producción crispante relacionada con el judaísmo con el conflicto palestino israelí. Pero crispante para todo género de géneros humanos, eh? Y a mí me da un regustillo esa crispación…mmmmmm!

Mirad cómo hace llorar a una chica judía más papista que el Papa, a la que le dice que él no piensa jugar la carta de o el juego de las lágrimas de cocodrilo por los judíos de ayer; él ya ha llorado a su madre y su padre, víctimas y supervivientes del Holocauste en varios campos de concentración y exterminio, ayer; y hoy llora por los palestinos, niñita…

Esta niña, lloriqueando para esgrimir una obviedad,  “jugar la carta del Holocausto”, como le dice Finkelsten, se queda igual que entró. pero él se despacha a gusto con toda esa llantina, ese discurso tonto sobre el holocausto. Su propia madre, superviviente del nazismo, le transmitió sin quererlo, casi  epitelialmente (como la burundanga, no? que se absorbe por la piel), ciertas lecciones que él interiorizó queriendo o sin querer. Por una vez, y encontrando que no está mal, implanto este cacho de Wikipedia en mi post de hoy:

“Finkelstein ha escrito sobre las experiencias de sus padres durante la Segunda Guerra Mundial. Su madre, Maryla Husyt Finkelstein, creció enVarsoviaPolonia, y sobrevivió al Gueto de Varsovia, al Campo de concentración de Majdanek y a dos campos de trabajo esclavo. Su primer marido murió en la guerra. Consideró que el día de su liberación fue el día más horrible de su vida, porque se dio cuenta de que estaba sola en la vida, ya que ninguno de sus familiares había logrado sobrevivir a las penurias del gueto. El padre de Norman, Zacharias Finkelstein, fue un sobreviviente tanto del Gueto de Varsovia como del Campo de concentración de Auschwitz.6 Finkelstein creció en Nueva York. En sus memorias de próxima aparición, Finkelstein registra que cuando joven se identificó profundamente con la indignación que su madre, testigo de las atrocidades genocidas de laSegunda Guerra Mundial, sentía con la carnicería provocada por Estados Unidos en Vietnam. Según lo admite, la internalización de la indignación de su madre, lo volvió “insoportable” cuando hablaba de la Guerra de Vietnam y lo impregnó en ese tiempo de una actitud de superioridad moral de la que ahora se arrepiente. Pero Finkelstein considera que su apropiación del punto de vista de su madre -su rechazo a dejar de lado la indignación moral para poder seguir viviendo- es una virtud. Posteriormente, sus lecturas de Noam Chomsky jugaron un papel fundamental para adaptar la pasión legada por su madre a la necesidad de mantener el rigor intelectual en la búsqueda de la verdad”.

Bueno, ahí van las viñetas de su web:

Arriba, un miliciano del brazo armado de Hamás que puso una bomba en un autobús en tel Aviv dice: “oh, quería destruir el vehículo, no a los pasajeros…”. Abajo, un mando militar israelí dice: “oh, no intentábamos asesinar  a los civiles, solo matar a un terrorista palestino!”. Obsérvense las magnitudes de los dos ataques.

Aquí, las honrosas Fuerzas de Defensa Israelíes (no le llaman ejército, que suena como si también fueran fuerzas de ataque, jejejeje; qué tomadura de pelo) bombardean viviendas en Gaza y uno le dice al otro con los zapatos de niño en la mano: “dime qué ves aquí”; el otro contesta: “botas de combate”.

Un terrorista palestino coloca una bomba lapa en un coche en Haifa, Israel…un poli dice : “has visto a ese tipo colocando una bomba en el coche?”; el otro contesta: “claro! Pasemos de él, que el coche es de un árabe”.

Castigo colectivo de Gaza por Israel, dice el título. El de la izquierda lee el periódico (Crímenes israelíes en Gaza es la portada del periódico) y comenta: “cortes de combustible y electricidad, desabastecimiento de medicinas, bombardeos aéreos, cierre de fronteras…¿qué será lo próximo?”, y dice el de la derecha, viejo y con su memoria histórica: “¿cámaras de gas”?.

A la izquierda, ese cohete verde (así son los que caen en la esquina israelí fronteriza con la franja de Gaza, y raramente han blanco en humanos). Casi nunca llegan a los medios de comunicación imágenes de estos cohetes, porque desacreditan el discurso israelí de la continua amenaza palestina…Son una mierda de cohetes. En la viñeta de la derecha vemos la “retaliation”, o venganza israelí -así mismo lo llaman los israelíes, venganza, no respuesta ni defensa- con cada ataque que sufre un metro suyo de tierra, o sin que medie ataque ninguno pero sí una “sospecha de terrorismo”. Estos días han estado bombardeando la franja de Gaza como y cuanto les dio la gana, y todo por “albergar sospechas” y supuestamente a tiro fijo, pero han matado un porrón de civiles, como siempre).

Abajo, un soldado israelí que, como todos los soldados de ejércitos triunfadores sobre la nada o sobre la caca, gustan de posar con sus víctimas “objetivos terroristas”. Bueno, los chechenos brutales, los que sí son fanáticos bestias que te mueres, también gustaban de difundir sus decapitaciones de enemigos (si es que no eran grabaciones de falsa bandera) o las fotos de estos ya decapitados. Pero hablamos de las bestias, no de los luchadores.

 

 

El soldado de arriba a la derecha elige entre los habituales objetivos del ejército israelí: desde el niño lanzador de piedras hasta el periodista, pasando por el personal médico. Y

Y me despido:

“No estoy de acuerdo con esta idea de que crecer en el seno de una familia judía implica crecer con la ideología sionista. Sería más correcto decir que crecer en el seno de una familia judía implica ser más consciente de Israel. Como judío puedo decir que siento responsabilidad respecto a las políticas de Israel, porque Israel proclama que representa a todos los judíos, valiéndose de la historia y del sufrimiento del pueblo judío para justificar sus políticas. Mi familia no era sionista, de manera que no siento una especial conexión entre el sionismo y el judaísmo. Hoy en día la gente no es sionista por convicción, por un compromiso ideológico, sino por sus propios intereses políticos o financieros”.

(Norman Finkelstein)

 

Anuncios

Acerca de mividadelosotros

Repugnada por el periodismo masticable.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s