Preparando el paro sin parar

Como en España nos vamos a quedar todos desempleados, que está menos gastado que parados, presento mi book y me ofrezco para cualquier casting. Puedo actuar bajo una carpa, dentro de un cubo de cristal, dentro de un cubo de hielo, bajo el granizo, en un salón porticado, con techo de artesonado, sin techo, con una pistola en la sien, con un cuchillo en la espalda, sin amenaza de ningún tipo, con cascabeles y ajorcas, con director de escena, con maestra de dicción, pendiendo en el vacío, tumbada en un sofá, inmóvil, en movimiento, comiendo, en la bañera, llorando, escarallándome de risa floja, histriónica o natural, vestida…o abrigada!

Gracias.

              

Se ve que nunca me aburro yo sola, a la que tengo aburrida es a la cámara. El otro día una amiga me pidió una foto y le mandé 260. Y yo qué sabía cómo la quería. ¡Pues para que eligiera! Normal.

Aquí, en el papel de la Pequeña Dorrit con una mala compañía que se encontró en la calle:

De bombardeada por la ayuda militar internacional, que solo bombardea de buen rollo:

 VIVA LA AYUDA INTERNACIONAAAAAAL! ESTOY JODIDA, PERO VIVA. ES LO QUE TIENE SER CIVIL, QUE TE MANDAN AYUDA.

¿Y qué tal de La Virgen de Guadalupe?

       Elijan. A las dos las bordo.

De personaje de Hoffmann, que mola, y por hoy no me presento a más castings:

 

 

 

 

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Acerca de mividadelosotros

Repugnada por el periodismo masticable.
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Una respuesta a Preparando el paro sin parar

  1. Últimamente me llegan ráfagas de un olor extraño, terroso, penetrante y muy especiado. Patchoulí. Nos estamos volviendo como Patti Smith, Matesa, y no puedo imaginarme que no me guste ¡me encanta!

    Lo que tú haces me obliga a mí a permanecer en silencio y lo que yo hago te obliga a ti a permanecer en silencio. La escritura y su recepción son las más silenciosas de todas cuantas actividades tenemos. El placer de la música nos arranca del silencio y el de la escritura nos introduce en él de lleno. Y existen formas de escritura tan poco elocuentes que, al decirlo todo, en realidad no dicen nada. Y existen formas de silencio tan elocuentes que por no decir nada ya lo están revelándolo todo.
    Respecto a cómo los demás reciben nuestras palabras… no sé… ya sabes que ellas tienen vida propia y que hagamos lo que hagamos dicen lo que les da la gana o sea que mejor no preocuparse demasiado por cómo los demás las reciben. Los seres humanos podemos odiarnos o amarnos no por el conocimiento que tengamos de los rostros y cuerpos de quienes tenemos ahí enfrente sino por el relato que construimos sobre ellos. Necesitamos otorgarle un significado a todo pero lo hacemos desde los relatos que constituyen nuestra experiencia vivida y que no son el mismo pues vemos el mundo desde diferentes ópticas (narratividades).

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