Siesta mortífera

¡Uf! Para mí, dormir la siesta es más peligroso que exponerme al veneno de una cobra, de una tarántula, de una amanita faloide.

Acabo de hacer el experimento por enésima vez, y nada, que no me despierto bien. ¡Me despierto fatal! Por eso, cuantas veces lo he probado, acabé demorando hasta el día siguiente lo de despertarme y levantarme. Total: 15 horas cada siesta, contadas por curiosidad y con el asombro propio de un bebé que descubre lo exótica que es la vida.

¿Cómo se pueden dormir 15 horas seguidas sin estar una enferma, ni narcotizada, ni en coma? ¿Quién es capaz?                                                                                                                                                                                                                                             ¡Yo, yo, yo, yo, yo, yo!

Pero hoy, haciendo la tarzanada, me he dicho que, si lo intento y lo hago bien, puedo echarme un ratito y levantarme dentro del mismo día del calendario sin tener que tomarme ipso facto un paliativo para los malos humores y el dolor de cabeza, la revolución del estómago y el empacho de mí misma.

Pero no. Como era de esperar, la tarzanada me ha salido mal y ahora me encuentro como metida en un barril lleno de sidra a la temperatura del trópico de capricornio.

Y sí, tengo acreditados los malos humores, el estómago revuelto, el dolor de cabeza y el empacho de mí misma que requieren un paliativo. Máxime cuando dentro de 15 minutos me voy a visitar a esa encantadora mujer de edad provecta a la que, con el sobrenombre de Charcutería, dediqué un post hace algún tiempo.

Así que ya puedo hacer acopio de humor, porque ella lo tiene. Me ha adelantado que me cantará los villancicos que entonó en la fiesta del centro de día, todos con músicas tradicionales y conocidas, pero…..los estribillos, en lugar de los peces en el río cantando por el recién nacido, son homenajes a la insulina, la comida sin sal, las manualidades y la hipertensión.

Qué se le va a hacer. Lo contaré en el siguiente post…si me funciona el paliativo para el dolor de cabeza, el estómago revuelto, los malos humores y el empacho de mí misma.

 

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Acerca de mividadelosotros

Repugnada por el periodismo masticable.
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Una respuesta a Siesta mortífera

  1. a mi me pasa lo mismo… ¡odio las siestas!
    por los mismos motivos y uno más… me despierto horrorizada pensando q aún es por la tarde y falta mucho para que llegue la hora de irse a la cama
    ¡con lo bien que se duerme por las noches! ¡con lo q me gusta levantarme como mucho a las nueve y media de la mañana o incluso los domingos a las ocho cuando me consta q media España está dormida aún!
    Boas festas -se é que as tes-

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